Buenrollismo wonderfulliano

Buenrollismo wonderfuliano

¿Qué es el buenrollismo wonderfulliano?, pues su propio nombre lo dice; es buen rollo, es todo maravilloso, desea con fuerzas y el universo te dará lo que quieras, esfuérzate en ser positivo y lo conseguirás todo, sé disciplinado y lograrás todo lo que quieras… Pero mejor apúntate a mi curso/coaching/charla y te lo explico todo por un precio ridículo.

Y es que estoy del buenrollismo wonderfulliano hasta los huevos. ¿Te has planteado lo que esta moda implica?, pide y se te dará, sé disciplinado y lo lograrás. Pero si no consigues lo que quieres es que estás haciendo algo mal. Si yo que doy el curso lo logré y no, es culpa tuya… porque yo lo logré con tesón y deseándolo «with all my heart».

Desea y se te dará

No importan las influencias externas, no importa que no tengas dinero para crear tu negocio, si lo deseas con todas tus fuerzas está para ti. Tú entrámpate hasta los ojos, porque si eres disciplinado, lograrás tus sueño. ¡Y ojo!, si te arruinas por el camino, no es culpa mía que te he alentado a arriesgarlo todo, es culpa tuya por no ser lo bastante disciplinado, por no levantarte todos los días a las cinco de la mañana a luchar por tu sueño y por no desearlo de corazón.

Buenrollismo wonderfuliano

No amigo, el mundo no funciona así. A algunos puede que les valga, sobre todo los que han tenido suerte o han tenido el respaldo económico de papi detrás de ellos, pero la gran mayoría se esloma día a día por sus sueños y no lo consiguen. Impuestos, mercado volátil, malos clientes, tasa de autónomos abusiva, ayudas que no llegan…

No digo que no se pueda lograr, trato de explicar que no basta con desearlo, hay cientos de factores externos que no controlamos y pueden fulminar nuestros planes.

Créeme, la suerte es un factor muy importante

Se estima que unos 323.000 autónomos cerraron sus negocios este año pasado, usando la lógica del buenrollismo wondwerfulliano, es que no se lo deseaban lo suficiente y los otros autónomos si que lo deseaban de verdad. Que el 10% de los autónomos cerraran sus negocios no tuvo nada que ver con la caída del sector de la hostelería, con la imposibilidad de moverse libremente por el país, con la crisis del COVID en definitiva. No, según esta moda, si otros lo lograron y tu no, es culpa.

¿Ves como no basta con desearlo y ser superdisciplinado para que todo vaya bien?, hay cientos de factores que pueden truncar tu sueño. Algo que no controlas como los gustos personales de tus posibles clientes o un cambio en la situación económica de tus clientes fidelizados pueden determinar tu triunfo o tu fracaso. Hay cosas que no basta con desearlas con todas tus fuerzas.

Pero mi consejo de hoy no es que te resignes, lo que quiero es abrirte los ojos para que huyas de los «vende humos».

Los cursos…

Si os estoy dando hoy la chapa con esto (y por lo que me lloverán haters) es precisamente por un email que me ha llegado hoy.

«Hoy quiero compartir una historia de superación, mi historia, mi lucha y como logré llegar a donde he llegado…»

Para acto seguido decirte que lo va a explicar todo en un curso exclusivo y a precio de ganga porque te aplica un descuento a ti por guapo de cara.

Conozco a gente que ha estado en esos cursos y que luego te cuentan lo que han «aprendido» con tal entusiasmo en la cara que da gusto verlos. Lo que esa gente no sabe es que todos los clichés que le han contado en el curso; la semana laboral de cuatro horas, la ley de Pareto, la técnica de los pomodoros, la focalización, la zona de confort, los ingresos pasivos… están a varios clics de distancia en google (esquivando muchos cursos que te venderán por internet, eso sí) y que con tiempo y paciencia te puedes hacer con estos conocimientos sin que te cuesten nada.

Sé crítico y observa
Buenrollismo wonderfuliano

Pero claro, te llega un tío con carisma, don de gentes, bien vestido, una sonrisa de oreja a oreja y soltando cosas evidentes que no te habías planteado (al igual que el 99% de las personas, no creas que eres el único al que le sorprenden esas evidencias). Te hace entender un montón de cosas que ni te plantabas y te dice que no hay límites, que con ser constante y desearlo, lo vas a conseguir. ¿No le vas a creer?, si es que el curso parece que estaba hecho para ti. Todo esto forma parte del buenrollismo wonderfulliano.

Lo que realmente ha hecho ese carismático líder es lo mismo que los horóscopos, ha soltado varias generalidades y tu las has relacionado a lo que ibas buscando. Como cuando en el periódico pone: «Piscis, hoy se abrirá una oportunidad ante ti». Pues el tío de la sonrisa molona ha dicho: «No te centres en lo superfluo, céntrate en lo importante». Y ya más tarde tú te pones a pensar que es lo superfluo y lo que no en tu caso concreto.

Hay cursos y cursos

No quiero que me malinterpretéis ahora y penséis que estoy en contra de los cursos.

No es lo mismo un curso en donde te enseñan a realizar algo concreto, como montar una red entre equipos informáticos en una empresa, que una charla/coaching llena de clichés y de generalidades.

Los cursos son necesarios para profundizar en conocimientos dentro de tu propio sector. El problema viene cuando a una charla le cambian el nombre y la llaman curso. Es pura semántica, una charla es algo trivial que se da en cualquier lugar y que puede ser amena, pero lo más importante, una charla la puedes tener en cualquier momento, con cualquiera e implica gratuidad. Un curso sin embargo, implica conocimientos técnicos por parte del profesor y se paga por él.

No se le cambia el nombre a las cosas por gusto. Si buscas información sobre el curso «aprende a ser más productivo», ya das por hecho que va a tener un precio, al contrario que si fuera una charla. De modo que vas predispuesto a pagar. Y una vez pagado ni te vas a plantear si lo que te han contado está a tu alcance simplemente esforzándote un poquito y echándole tiempo al internet.

Huye del buenrollismo wonderfulliano
Buenrollismo wonderfuliano

Y todo este pegote para llegar a esta simple norma, si te están regalando la oreja, si la clave del éxito consiste en que lo desees con fuerza y seas constante, si esa clave del éxito no consiste en adquirir nuevos conocimientos para hacer las cosas con fundamento. ¡¡¡Corre!!! y agarra bien la cartera que ta la vacían.

Conseguir tus metas cuesta mucho trabajo, de modo que asegúrate de que vas al curso/charla apropiado y no a uno que te hará perder el tiempo.

Si no has logrado tus objetivos, no estás fallado en nada, es que aún no has aprendido lo suficiente.

Víctor Salas
«El fotógrafo que está detrás de samuelfoto.es»


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