Colaboraciones…

Puede que si has escuchado hablar a algunos fotógrafos profesionales sobre las colaboraciones, tengas la impresión de que son malas experiencias o que no sirven para nada. Pero opiniones hay tantas como colores y yo quiero explicarte la mía.

Antes que nada “¿qué es una colaboración?”
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Álvaro Linares
samuelfoto.es©2015

Una colaboración es un intercambio en el que se pretende que todos saquen un beneficio. El fotógrafo consigue fotos para su web o para practicar alguna técnica, la modelo obtiene fotos de calidad para sus redes, books o para publicidad, las maquilladoras o peluqueras logran fotos para sus redes o para mostrar sus trabajos. Y así con todos los profesionales que formen parte de la colaboración.

La idea es básicamente unirnos en un proyecto y poner cada uno sus conocimientos y materiales en común para lograr una sesión de fotos de calidad a la que todos puedan sacar provecho.

Es importante en una colaboración tener en cuenta las fotos que necesita cada uno. No son las mismas fotos en las que está interesada la maquilladora, la peluquera o la modelo. Por eso se hace necesaria una reunion previa a la colaboración, en que cada uno explique lo que necesita y teniendo en cuenta la duración de la sesión, se programen las fotos de la misma.

Pero… ¿de quién son las fotos?

Técnicamente, al no haber contrato ni remuneración por el trabajo de ninguno de los colaboradores, las fotos serían propiedad del fotógrafo y los derechos de imagen de la modelo.

Pero como el objetivo de la colaboración es que todos podamos disponer de las fotos realizadas y hacer uso de ellas, lo correcto sería hacer un contrato de sesión de imágenes. En el que se especifique que; tanto el fotógrafo como la modelo ceden sus derechos a los participantes y además se deje claro las condiciones en que estos pueden usar las fotos.

¿Por qué hacemos colaboraciones?
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Dámaris (práctica de fotomontaje)
samuelfoto.es©2019

Podemos hacerlas por varios motivos o con varios objetivos.

Si eres un fotógrafo profesional:

  • Para practicar alguna técnica (tanto de fotografía como de retoque) y así mejorar tu estilo. A modo de formación digamos.
  • Porque necesites ampliar tu portfolio con otros modelos distintos a los que ya tienes.
  • Para expandir tu red de contactos más allá de la que ya tienes en tu trabajo.

Pero si eres un fotógrafo amateur, estás empezando en esto de la fotografía y llevas poco tiempo trabajando. Es cuando realmente te aseguro que las colaboraciones son muy provechosas y fructíferas.

Si eres fotógrafo “amateur”

  • Para practicar esquemas de luz, poses, aprender nuevas técnicas de retoque, etc.
  • Para aprender a “pilotar” a una modelo. Saber expresarte para lograr la pose o expresión que necesitas (creeme, cuando empiezas esto no es nada fácil).
  • Adquirir práctica y saber desenvolverte en una sesión de fotos con naturalidad y rapidez.
  • Para conocer a gente del “mundillo” y empezar a crear tu red de contactos.
  • Ir conociendo y definiendo tu estilo fotográfico y practicarlo hasta que lo domines.

Sin embargo, hay una situación muy especial de colaboración que recomiendo practicar a todos, ya seas “pro” o “amateur”. Y esta es una sesión de fotos con alguien que no es modelo y nunca lo ha sido.

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Cristina Santiago
samuelfoto.es©2015

Todos conocemos a alguien que a nuestro ojo fotográfico nos parece especialmente atractiva, más de lo común, pero ese mismo ojo fotográfico nos muestra que esa persona no entra dentro de los cánones de belleza establecidos y con lo que solemos trabajar.

Puede ser por alguna particularidad del rostro que destaque (ojos, labios, expresión…) o porque esa persona tiene un perfil específico que buscamos para un retoque o alguna técnica que queremos mejorar.

Si le explicas a esa persona que es una colaboración y accede a hacer una contigo, será todo un reto.

Por lo general la gente no sabe posar y es tu deber guiarla para conseguir la foto que quieres. Pero con alguien amateur no será nada fácil. La gente no está acostumbrada a los focos, el exposímetro, al ser el centro de atención en todo momento, a los cambios de pose tan forzados que se dan en un sesión. Así que es tu trabajo guiarla durante las fotos.

Aún así, si logras realizar la sesion fotógrafica y llevarla a buen fin, te garantizo que habrá sido una gran experiencia para esa persona que no está acostumbrada a posar, y verás que está dispuesta a repetir sin problemas.

Una gran herramienta

Quédate con esto. Una colaboración es ante todo una gran herramienta que nos provee de fotos para casi cualquier cosa; tu portfolio, publicidad, para practicar retoques, usar en posibles cursos de fotografía. No las deseches por norma. Plantéate si puedes sacar algún provecho de ellas.

Y sobre todo dos cosas:

  • No olvides tratar las fotos como lo harías en cualquier sesión. Y una vez terminado el trabajo, reparte las fotos entre los que participaron en el proyecto.
  • Como todo en la vida, disfruta lo que haces y procura pasar un buen rato mientras hacéis la sesión.

Y si una colaboración te va a suponer trabajo extra, no estás interesado en hacerla o simplemente alguien del equipo no te cae bien. Ni te molestes. Recuerda que al igual que tú, los demás también están dedicando su tiempo a un proyecto comun. Si no vas a dar el 100% en la colaboración, por respero a los demás. Déjalo.

Si vas sólo llegarás más rápido, si vas acompañado llegarás más lejos

Víctor Salas.
“El fotógrafo que está detrás de samuelfoto”


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