SAFARI FOTOGRÁFICO | SALIDA NOCTURNA

En mis clases insisto mucho en la necesidad de salir a hacer fotos cuando estamos aprendiendo. Pero es que este no es sólo un ejercicio válido para los que están empezando. Una salida fotográfica o safari fotográfico nos puede dar la oportunidad de aprender o de mejorar nuestra técnica, de encarar una sesión de fotos improvisada y de forzar la edición de las fotos un poco más de lo que estamos acostumbrados.

La clave está en lo improvisado de la salida y en nuestra capacidad de aprendizaje. Para que entiendas a que me refiero voy a analizar una salida nocturna improvisada que hice, de apenas unos treinta minutos, como me planteé las fotos y como encaré la edición en Lightroom de las fotos de esa noche.

1ª parte: voy a salir...

Me encontraba en casa una noche de verano, después de cenar y recogida la cocina me dispuse a descansar un rato viendo la tele. Recogiendo el patio (donde suelo cenar en verano) me di cuenta de la increíble noche que hacía; fresca pero sin viento, clara, sin nubes, sin luna. Y como yo siempre tengo esa "vena fotográfica" despierta se me ocurrió salir a hacer fotos.
Lo primero que pensé fue que tenía todo el equipo en el estudio, en casa sólo tenía mi Canon EOS M3 (que está siempre conmigo en todos lados) y no me apetecía desplazarme hasta el estudio, coger el equipo (Canon EOS D5 Mark III, trípode, un par de objetivos y por su puesto la mochila para llevarlo todo). Así que decidí complicarme la vida, coger sólo mi Canon EOS M3 y salir a ver que pasaba.

Fui hasta la "ruta del colesterol" (Paseo Pérez Arriate y Paseo de la Cornisa) y frente al Corte Inglés me paré un instante frente a la vista del puerto para decidir que iba a hacer.

2ª parte: ¿qué hago ahora?

Como decía, no me apetecía cargar con todo el equipo necesario para hacer fotografía nocturna. Además, eso sería limitarme a hacer algo que ya sé hacer. Aproveché ese momento "flojera" que tuve y me obligué a trabajar de forma distinta y menos segura (a salirme de mi "zona de confort" como gusta mucho decir a los "coaching" últimamente).

Consecuencias que tuvo mi decisión:

-. No tenía trípode, de modo que para evitar la trepitación de la cámara me obligué a trabajar con un ISO muy alto. No estoy cómodo trabajando con un ISO mayor de 640, de modo que trabajar a un ISO de 3200 como hice esa noche me costó bastante. No tanto a la hora de hacer las fotos, como a lo que me iba a encontrar luego en la edición. Para mi gusto, las Canon son cámaras fantásticas, pero el ISO no es su mejor "herramienta".
-. Sin trípode tampoco puedo hacer efectos seda o captura del movimiento. Por lo que trabajando con velocidades entre 1/50 y 1/200 iban a ser fotos muy normalitas, con la única salvedad de que están hechas de noche. Esto me obligó a centrarme más en captar el "ambiente" nocturno de las tomas.
-. Limitado en cuanto a técnica y equipo como me encontraba, me tuve que centrar también en sacar máximo provecho a las normas de composición.
-. Ya por último, para "facilitar" más la cosa, el objetivo que tenía montado en la EOS era un 85mm f1,8. Me ayudaba en cuanto a la luz, pero me limitaba las tomas al ser una focal fija.

Todo esto por la simple elección de no llevar un trípode para hacer las fotos y no querer cargar con material. Como podrás ver, ya desde el principio me estoy limitando y forzando a trabajar de otra manera totalmente distinta a como suelo hacerlo. Esto tiene como consecuencia que tienes que estar más pendiente cuando buscas la foto, descartar fotos "guapas" de la bruma del mar como una neblina y las luces del puerto de fondo (que esa foto la vi esa noche y tengo que hacerla sí o sí) y focalizarte en fotos más "normalitas" reforzadas por las normas de composición. Una gran ventaja que tenía esa noche, es que además de todos los elementos disponibles normalmente en una foto, al ser de noche, las luces y las zonas de sombra nos pueden dar mucho juego. Simplemente hay que combinar estas zonas que por naturaleza contrastan mucho entre sí y colocarlas correctamente dentro de la foto.

3ª parte: vamos a por las fotos...

Con todo esto en mente me puse a andar tranquilamente y dejar que las fotos llegaran a mí. Aclararte que descarté muchas fotos que a simple vista me gustaban pero que una vez encuadradas perdían "chispa". El proceso creativo cuando sales de safari fotográfico es lento, tienes que desconectar de lo que ves normalmente al pasear e ir dejando que "el ojo fotográfico" se vaya despertando y haciendo su trabajo.
Este proceso que puede ser lento no es difícil si te apoyas en las normas de composición y en la posibilidad de romperlas cuando la toma lo permite. Simplemente vas mirando, probando, haciendo alguna que otra foto, y las normas van surgiendo cada vez más a menudo. Pasado un tiempo, notas como cada vez vas viendo más fotos, más posibilidades y el paseo/safari se va volviendo más gratificante.

CONSEJO: Pasea tranquilo, relájate y observa todo lo que tienes alrededor.

4ª parte: edición

La experiencia me ha demostrado que cuando una sesión es improvisada lo mejor es esperar al día siguiente para seleccionar y editar las fotos. Personalmente, cuando se trata de una sesión improvisada como esta, no tengo luego prisas en editar las fotos. Prefiero esperar a tener tiempo para ponerme tranquilo a seleccionar las fotos y editarlas. Yo lo hago porque suelo cambiar encuadres, jugar con los colores, y para esto prefiero estar tranquilo y dejar que la inspiración fluya por si misma y haga el trabajo. Es como en el momento de hacer las fotos, me dejo llevar y que mi "inspiración", o lo que es lo mismo, mi experiencia, decida que hacer con cada foto.

Pero vamos a analizar como edito las fotos y porqué:

-. Estoy trabajando con un ISO muy alto para mi gusto, y personalmente, el ruido es algo que me molesta mucho en las fotos, así que lo edito en Lightroom, en la pestaña "detalles" en la opción "Reducción de ruido". No se puede eliminar sin joder por completo el detalle de la foto, pero se puede suavizar mucho y hacerlo más agradable.
-. Soy un enamorado del efecto "Teal & Orange" porque son dos colores muy potentes que contrastan muy bien tonalmente a la vez que son muy comunes en la naturaleza. Por eso en la pestaña "Calibración de cámara" modifico los valores "primario rojo" y "primario azul". Además, creo un contraste entre luces y sombras subiendo estos colores.
-. Modificando estos valores en la "Calibración de cámara" el cielo adquiere un leve tono turquesa que me encanta, si no lo consigo de esta forma, lo hago en la pestaña "Color".
-. Aplico mis ajustes personales (que los incluyo en el 98% de las fotos que publico) en la pestaña "Básicos", estos valores influyen en la "claridad", "intensidad" y "saturación".
-. Una vez hecho esto ya edito cada foto por separado, normalmente atenuando o suavizando las "altas luces", las "sombras" y los "negros", siempre cuidando que no aparezca ruido en la foto.
-. Por último, y si la foto me lo pide, aplico un contraste y ya suele estar la foto lista.

 

5ª parte: publica las fotos

Las fotos se crean para ser vistas, pero en esta era digital, ya se han perdido los álbumes de fotos, las repisas llenas de fotos de familiares y de vacaciones.
Ahora lo que tenemos para mostrar las fotos son las redes sociales de modo que úsalas. Eres fotógrafo y seguro que tienes montones de fotos chulas de salidas como esta que he comentado. Enséñalas, muéstrale al mundo de lo que eres capaz de hacer con una cámara. Personalmente, cada vez que hago una salida de este tipo aprovecho para mostrar en mis redes sociales más fotos aparte de las de siempre, que todos vean que soy capaz de hacer buenas fotos fuera de los retratos.

 

Como podrás ver, cualquier momento es bueno para salir a hacer fotos. No es necesario planificar nuestra sesión, es más, hay momentos en que es preferible salir sin ninguna idea preconcebida a ver que ocurre. De esta forma forzamos nuestra "habilidad fotográfica", porque hay una cosa que tenemos en común todos los fotógrafos de verdad. Hagas la sesión que hagas, te muevas en el estilo que te muevas, estés cómodo o no, nunca estamos contestos con fotos mediocres, siempre hemos de sacar buenas fotos. De modo que aprovechemos esa obsesión y usémosla para aprender.

 

Cuando hacemos de la improvisación una rutina, cada día es una nueva experiencia.

 

Víctor Salas.
"El fotógrafo que está detrás de samuelfoto"