Regálate una sesión de fotos

Hace tiempo realizando una sesión de fotos, me comentaba la chica que tenía una lista de propósitos para el año, y uno de ellos era precisamente hacerse una sesión de fotos en estudio y por un profesional, de ese modo había llegado hasta mi estudio. Lucía es una chica muy atractiva y se había hecho un montón de fotos para sus redes, pero nunca había estado en un estudio, con una maquilladora y todo lo que conlleva una sesión de fotos en estudio; esquemas de luces con varios flashes, fotómetros, maquillaje, estilismo, poses.
(Por cierto, la chica que acompaña este artículo no es "esa chica", ella es Gema Luna una de las modelos comunes en nuestras colaboraciones).

Lucía salió de su primera sesión muy contenta por la experiencia, fue una gran tarde de risas y muy buenos resultados. Es cierto que su primera impresión en el estudio fue de respeto, no es lo mismo hacerse fotos con el móvil entre amigos que con toda la parafernalia del estudio; con los focos, un tío poniéndote un aparato cerca de la cara, corrigiendo tus poses y todo lo demás. Pero pasada esa impresión, viendo el resultado de sus fotos en la pantalla se fue relajando y todo fue como la seda.

Esto es algo que veo muy a menudo. Como sabréis los que ya me conocéis o me seguís en las redes, hago muchas colaboraciones, no siempre con gente “del mundillo”. Y todo lo que rodea a una buena sesión de fotos, una bien programada, suele asustar porque no es tan sencillo como parece, no es ponerse delante de la cámara y ya está. Además, si el que te hace las fotos es un profesional que se toma la fotografía en serio, por muy distendida que sea la sesión, notarás esa profesionalidad en algunos momentos; cuando repasa las fotos, cambia el esquema de luces o te hace indicaciones para cambiar la pose, y esa forma tan técnica de proceder suele imponer si no estás acostumbrado.

Pero hay una cosa que todas estas sesiones tienen en común. Cuando se trata de un/a modelo que no ha posado nunca o no ha estado en un estudio, siempre se suelen repetir los comentarios: “Me lo he pasado estupendamente”, “Ha sido muy curioso y muy agradable”… y lo que más suelo escuchar: “¡Qué guay!” suele ser el comentario más común. Y es que si eres una persona más o menos sociable, te gusta estar con gente y probar cosas nuevas, una sesión de fotos es algo muy recomendable; te conviertes en el centro de atención, todos están pendientes de ti, ves unos resultados increíbles que no te esperabas, te vas a ver increíble en cada foto y te vas a llevar un recuerdo para toda la vida.

Te puedo asegurar como fotógrafo que los resultados de tu sesión van a ser fantásticos, porque un buen fotógrafo va a sacar lo mejor de ti; detectará ese detalle que te hace especial y lo potenciará, usará sus conocimientos para ver cual es tu perfil bueno y aprovecharlo, ver que poses te sientan mejor y guiarte hasta ellas. Si el equipo incluye una maquilladora acostumbrada a trabajar con el fotógrafo, verás cambios en tu look que ni te imaginabas.
Una sesión de fotos, ya sea que la contrates o que se te ofrezca como una colaboración, te hará ver a partir de ese momento las fotos de los profesionales de otra manera, ya que entenderás que gran parte de la “magia” que tiene una foto puedes también sentirla tú, que no te es algo vetado, propiedad solo de los modelos y tus amigos superfotogénicos, es algo accesible a todos.

Uno de los motivos por los que me gusta hacer colaboraciones con modelos que no sean profesionales, es precisamente por que me tengo que esforzar mucho más en conseguir buenas fotos, sin embargo me he dado cuenta con el tiempo, que todo el mundo tiene su pose, su gesto o su forma de estar que me parece genial y que tengo que aprovechar. Además, me encanta ver la cara de la gente cuando ve sus fotos en la pantalla y nota la gran diferencia que hay, gracias a las luces principalmente, con las fotos que suelen hacerse con el móvil.
Y la fotografía de retrato me parece especialmente gratificante, porque por un par de horas alguien confia en ti para crear un gran recuerdo que compartirá en las redes, o colgará en el salón, o le mandará a sus familiares de lejos.

Si como fotógrafo estás de acuerdo con esta idea (la de que estás creando recuerdos, no haciendo fotos) y la tienes en cuenta en todas las sesiones, esto se reflejará en tu forma de trabajar y en tus resultados, haciéndote destacar sobre otros fotógrafos y siendo tú la opción de tus clientes a la hora de crear sus recuerdos.

Y como "modelo", te aconsejo que busques siempre un profesional que esté dispuesto a hacer de tu sesión un gran recuerdo, una gran experiencia. Si lo encuentras, verás lo increible que serán los resultados y sin duda, querrás repetir.

 

Si sabes esperar la gente se olvidará de la cámara y surgirá su esencia.

 

Víctor Salas.
"El fotógrafo que está destrás de samuelfoto"