FOTOGRAFÍA TUS VIAJES

...O COMPORTATE COMO UN VIAJERO Y NO COMO UN TURISTA.

Hay dos formas viajar; se puede ir en plan turista o se puede ir a visitar otros lugares. La diferencia entre ambos conceptos es la actitud con la que hacemos las cosas. Y esto, por supuesto se refleja también en como hacemos nuestras fotografías, como nos portamos mientras captamos los que serán los recuerdos de nuestro viaje.

Me gusta pasar desapercibido cuando hago mis fotos, no me gusta moverme por los sitios turísticos. Me gusta mucho más perderme por las ciudades que visito y descubrir que tienen para mí. De modo que generalmente cuando voy de viaje, visito rápidamente los lugares "de rigor" y una vez hecho esto, me pierdo, camino sin rumbo ni prisa. Y observo, miro a todos lados buscando "la foto perfecta".

Por eso, para los viajes llevo una cámara "mirrorless", más liviana, pero con la potencia y las opciones de una reflex, yo uso una Canon M3, pero lo importante no es la marca; es que sea cómoda, que no sea "profesional" (para evitar estar en la linea de los amigos de lo ajeno) y que se pueda guardar con comodidad cuando nos sentemos a tomarnos una cerveza.
Aparte de este primer apunte (el equipo fotográfico liviano y sencillo) estos son mis consejos para hacer fotos de viejes.

-. Se respetuoso con la gente que te encuentras, aprende lo básico de su idioma; hola, gracias, por favor... Y si sabes su idioma, no temas preguntar, a muchos les encanta contarte las maravillas de su ciudad.

-. Por supuesto que los sitios turísticos hay que verlos y fotografiarlos, pero aparte de esto, busca los puntos de vista diferentes, los ángulos de cámara distintos y las cientos de historias que se están desarrollando a tu alrededor.

-. Siempre que puedas, evita a los turistas. No son fotógrafos, son cazadores de fotos típicas; se pondrán por delante, te empujarán, no entenderán que tardes en hacer las fotos, y un largo etcétera. Procura ir a horas más tranquilas, y en los lugares que sean de tránsito, espera a que hagan sus fotos y se vayan. Y una vez sólo (o lo más sólo posible) tómate tu tiempo para hacer tu mágia.

-. Si visitas lugares exóticos o de costumbres distintas a las de tu país, respétalas. Haz caso de las condiciones que te puedan pedir en sitios específicos como templos o mezquitas. Ten especial cuidado con las religiones distintas a la tuya, fíjate como se mueven y actuan los demás; hay ceremonias que no se pueden interrumpir, lugares que no se pueden pisar, o costumbres que hay que seguir. Y en los lugares que están en silencio no te comportes como un turista.

-. Piensa en las fotos como si fueran una frase, tienen un sujeto y un predicado, es decir, un protagonista y una acción o historia. Si captas estos dos conceptos en tu imagen, lograrás una gran foto.

-. El flash que tienen nuestras cámaras compactas o las mirrorless puede ser muy útil según que situaciones. Por ejemplo en un contraluz con el atardecer a la espalda de nuestro compañero de viaje, o las fotos del grupo por la noche, o como flash de relleno. Y para de contar, no vayas a hacer la catetada de hacer una foto de paisaje nocturna y poner el flash.

-. Imprime tus fotos más queridas de cada viaje, cuélgalas en tu salón o estudio, que estén visibles para recordar de vez en cuando las sensaciones que te trajo ese gran viaje.

En definitiva, no seas un agonía con las fotos, los viajes son para descansar y tener nuevas experiencias, traerte anécdotas y recuerdos, y desconectar de la rutina. No todo van a ser fotos; descansa en una terraza con una buena cerveza, disfruta del frescor de los parques, del aroma de los mercados, embriágate de la belleza de los nuevos lugares y del arte, observa a la gente de otros lugares, confúndete entre ellos y saca la cámara cuando sepas que lo que tienes delante es un gran recuerdo.

 

El verdadero viaje no consiste en ver nuevos paisajes, si no en ver con nuevos ojos.

 

Víctor Salas.
"El fotógrafo que está destrás de samuelfoto"